Monday, September 8, 2008

Maestres del Maestrazgo

En alguna ocasión me han cuestionado que, en rigor histórico, el nombre de “Maestrazgo” no pertenecía a estas tierras turolenses. En realidad esta denominación surgió para designar el territorio bajo jurisdicción de los antiguos “maestres” de las Ordenes Religioso-Militares que durante el medioevo dominaron gran parte de estas montañas. Con el nombre de Maestre se designaba a la primera dignidad de
la Orden, investida de numerosas preeminencias, jurisdicciones y facultades, así como de cuantiosas pertenencias y réditos. Históricamente pues la denominación de “Maestrazgo”
o Tierra de Baylías se apliacba a aquel territorio que constituia la jurisdicción y asignación económica de una orden militar.

En honor a la verdad histórica fue en el Reino de Valencia donde por vez primera, en el siglo XIV, un extenso territorio del sector norte de la actual provincia de Castellón recibió el nombre de Maestrazgo (Maestrat), tomándolo de los maestres de la orden de Montesa a la que perteneció durante siglos. Si bien la denominación comarcal de lo que en la actualidad conocemos como “Maestrazgo turolense” no fue así, si podemos atribuirle por extensión y unidad histórica del territorio esta denominación en base a la jurisdicción, que también durante siglos, ejercieron los maestres de las ordenes del Temple y del Hospital sucesivamente hasta bien entrado el siglo XIX; por otra parte son comarcas bien delimitadas por tradiciones, costumbres, dialectos y especial idiosincrasia.

Durante la llamada Reconquista los monarcas aragoneses se apoyaron en las órdenes militares existentes en la zona para luchar contra los musulmanes que dominaban estos territorios. Pero es a partir de finales del reinado de Alfonso II (1162-1196), cuando se puede considerar que el área geográfica del Maestrazgo pasa a manos cristianas y comienza su repoblación, que en algunos casos sólo se consolidará a partir de la conquista de Valencia en 1238 por el rey catalano-aragonés Jaime I. Tanto es así, que ante la falta de un poder estatal, tal y como hoy lo concebimos, el territorio reconquistado será repoblado de muy diversas maneras. El rey entregará las nuevas tierras a quienes sean capaces de hacerse cargo de su defensa y repoblación. En las tierras del Maestrazgo serán principalmente las Órdenes Militares surgidas en Tierra Santa: Templarios y Hospitalarios, así como las hispánicas de los Calatravos y en menor grado Santiaguistas, quienes se hagan cargo de la mayor parte del territorio. Otro bloque se mantendrá bajo la dependencia más directa del rey como villas de realengo a través de los pueblos dependientes de Teruel, que luego formarán su Comunidad. El mapa se completa con las donaciones a algunos nobles y al obispo de Zaragoza.

Por tanto, estas tierras, que hoy conocemos como “Maestrazgo turolense”, pertenecieron en su mayoría a las órdenes del Temple, del Hospital y de Calatrava, que a partir de 1195 que se encargaron de repoblar estos territorios. Estas ordenes, de carácter religioso-militar, estaban dirigidas por un Maestre General, que distribuía sus dominios en encomiendas y baylías. Cuando en el siglo XIV desaparece la Orden del Temple, sus dominios en estas tierras pasan a la Orden de San Juan, con lo que gran parte del Maestrazgo Turolense estará bajo su jurisdicción, que perdurará hasta prácticamente bien entrado el siglo XIX. Sus posesiones, en las que se incluían doce de los quince municipios que conforman la actual Comarca, se repartían así:

Baylías de la Orden del Temple:

La Encomienda Templaria de Castellote que incluía los municipios de Castellote, Abenfigo, Las Cuevas de Cañart, Dos Torres de Mercader, Ladruñán, Crespol, La Algecira, Santolea, Bordón, Luco de Bordón, Torremocha, Seno, Las Parras de Castellote, La Ginebrosa, Camarón, Mas de las Matas y Aguaviva.

La Baylia Templaria de Cantavieja con los municipios de Cantavieja, La Cañada de Benatanduz, La Cuba, La Iglesuela del Cid, Mirambel, Tronchón y Villarluengo.

Encomiendas de la Orden del Hospital:

Encomienda de Aliaga: Aliaga, Fortanete, Pitarque y Villarroya de los Pinares.

Allepuz fue tierra de realengo al pertenecer a la comunidad de aldeas de Teruel, a través de la sesma del Campo de Monteagudo. Miravete de la Sierra fue disputado por los Hospitalarios a los que llegó a pertenecer por algún tiempo, pero finalmente quedó bajo la influencia de la Mitra de Zaragoza desde 1321. Molinos perteneció a la Orden de Calatrava, junto a Monroyo y Ejulve, hasta la supresión de los señoríos.

Con la disolución del Temple sus posesiones en Aragón y Cataluña se entregaron a los hospitalarios. En junio de 1317 el Gran Castellán de los caballeros hospitalarios residente en Amposta, frey Martín Pérez d’Orón, se hizo cargo, entre otras, de las baylías de Cantavieja y Castellote que pasaron a la dominicatura de los Sanjuanistas y puso en cada una de ella a un Bayle o Comendador para que las administrase en su nombre, a la vez que confirma los privilegios que antaño los Maestres del Temple les habían concedido. Así fue como estas Baylías perduraron hasta 1812 en que fueron abolidas, como todos los Señoríos, por las Cortes de Cádiz, aunque en realidad persistió algunos años más, prácticamente hasta el fin de las guerras carlistas.

En el Reino de Valencia, el sagaz monarca Jaime II ante la perspectiva de enriquecer en demasía a los Hospitalarios con la cuantiosa herencia templaria, con el peligro de hacerles tan poderosos como lo habían sido sus rivales, creyó oportuno crear una nueva Orden con los bienes recibidos de la Orden extinta, pero sin el carácter general de aque­lla, a la que también se sumase cuanto tenían y poseían los Hospitalarios en tierras valencianas, compensando a éstos con castillos, villas y lugares en Cata­luña y Aragón (entre ellos Monzón, Orta, Miravet, Cantavieja, Vich, Berga, Ripoll) La nueva orden sería meramente “valenciana” y sustituiría a la disuelta en la guarnición y defensa de las costas levantinas contra invasiones musulmanas. Sería pues de la orden de Montesa, con sede en San Mateu, de la que se derivaría popularmente el nombre de “Maestrat” para designar la jurisdicción de sus territorios.

Hoy el nombre de Maestrazgo traspasa sus propios límites y hasta parece perder su propia significación histórica. El considerar a las históricas y monumentales ciudades de Morella, Cantavieja, Mirambel y otras, parte del Maestrazgo, proviene fundamentalmente de la época carlista, cuando en 1849 el general Ramón Cabrera, llamado “tigre del Maestrazgo” convirtió a la villa de Cantavieja en capital del Carlismo en Aragón, fijando aquí su cuartel general; posteriormente Morella fue nombrada capital de la llamada Comandancia General del Maestrazgo, con jurisdicción en tierras valencianas, aragonesas y hasta catalanas. Mirambel también logra en esta época un gran protagonismo al quedar dentro del espacio controlado por el carlismo, sirviendo de sede a la Junta y la Corte carlista, además del lugar desde donde se imprimieron boletines y proclamas para todo Aragón. Por tanto es a partir de estas circunstancias históricas donde se afianza el nombre de Maestrazgo para estas tierras, aunque por ejemplo Morella no tenga nada que ver con el verdadero Maestrazgo, pues en realidad ni ella ni su comarca pertenecieron nunca a orden militar alguna.

Por otro lado, a partir de 1970 se crea, bajo el auspicio de las diputaciones de Castellón y Teruel, la denominada “Mancomunidad Turística del Maestrazgo”, un extenso territorio perteneciente a las provincias de Castellón y Teruel que engloba unos 55 municipios en razón de su proximidad geográfica y singular parentesco histórico‑artístico. No obstante, de esta mancomunidad forman parte tierras que si pertenecieron al auténtico Maestrazgo y de ahí el tomar tal designación, pero un segundo grupo de pueblos pertenecen a la comarca de Els Ports en Castellón, y un tercer grupo lo integran pueblos turolenses. Pero evidentemente éste no es el Maestrazgo histórico, es un nuevo Maestrazgo convencional y actualizado por intereses comunes de desarrollo turístico-económico.

Finalmente, dentro del proceso de comarcalización de las provincia de Teruel, con Ley de la Comunidad Autónoma de Aragón 8/2002, de 3 de mayo, se da paso a la creación de la “Comarca del Maestrazgo”. Esta iniciativa se justifica y fundamenta en la existencia de vínculos territoriales, históricos, económicos, sociales y culturales entre los quince municipios que la forman, y en la conveniencia administrativa de la gestión supramunicipal de los servicios que van a prestar, así como en su viabilidad económica. Entre estos vínculos cabe destacar, respecto a lo que nos atañe en el artículo, la pertenencia histórica de esta zona a la Orden del Temple y, posteriormente, a la del Hospital, cuyos maestres dieron el nombre a un territorio cuya extensión excede de los límites de la actual delimitación comarcal.

La Comarca turolense de “El Maestrazgo”, está situada en el sector oriental de la provincia de Teruel, abarcando una extensión total de 1.204 km2 y agrupando en la actualidad escasamente a unos 3.700 vecinos. Este vasto y despoblado territorio es el depositario de un notable legado histórico y de un rico patrimonio arquitectónico y cultural que le confiere identidad propia y una recia personalidad forjada a lo largo de siglos de historia. Las montañas del Maestrazgo han sido en el correr de los tiempos tierra de frontera, sembradas de enriscados y monumentales castillos, testimonios de un tiempo donde han sido testigo de proezas del pasado, de guerras y crueles matanzas, a caballo entre Aragón, Valencia y Cataluña, lo que ha caracterizado su evolución histórica, enriqueciendo su acervo cultural y dotándolo de una singularidad tal que conforma una unidad territorial: “El País del Maestrazgo”.

Posted by cubano203 in 09:38:25 | Permalink | No Comments »